Seguro que alguno de vosotros tiene alguna persona cercana,
ya sea familiar, amigo, compañero de trabajo, etc… que lo solemos ver como la
“oveja negra” del rebaño. Justamente esta es la imagen que quieren proyectar,
que son “especiales”, diferentes al resto del rebaño. Cuando todos vamos por la
derecha, él o ella por la izquierda, es como una competición constante de
demostrarnos que a ellos no les va lo común y lo corriente, su mayor miedo es
ser considerado vulgar. Este tipo de personas suelen ser muy hipersensibles a
todos los estímulos externos que estamos expuestos en el día, una mirada
desafiante, una contestación inadecuada o subida de tono, un comentario o
crítica hacia su persona. En definitiva, cualquier cosa que sucede a su
alrededor son capaces de llevarlo a un plano emocional que les repercute en
negativo hacia su persona reaccionando de manera rebelde, agresiva y ofensiva.
No aceptan las críticas con buenos ojos y enseguida se sienten incomprendidos
por el resto de los mortales. Por otro lado, este tipo de personas suelen tener
una mente privilegiada, poseen una gran creatividad e imaginación que, junto
con el alto grado de sensibilidad que tienen, les permite desarrollar
actividades artísticas i/o creativas con un altísimo valor. Seguro que a estas
alturas del post ya has identificado a alguien así, no?

Realmente, desde fuera y como observadora, me cuesta ver lo
que les aporta ser así, entiendo que algún beneficio o placer les debe de
compensar esta actitud frente a la vida ya que, las personas únicamente nos
movemos por dos motivos, evitar un dolor y obtener un placer, así que, algo
positivo seguro que les aporta. Si bien creo que hay muchos aspectos negativos
que seguro que les gustará eliminar. Para ello, el reto que les propongo es;
por un lado suavizar esa hipersensibilidad que tienen activada las 24 horas,
empezar a aceptar los comentarios o críticas que las personas hacen sobre ellos
sin caer en aspectos personales, dejar de pensar que es un ataque personal sino
más bien una opinión diferente a la que él o ella puede tener pero sin ánimo de
ofensa. Por otra lado, pensar más en el presente y que aspectos puedo mejorar,
adquirir o eliminar en mi día a día que me permita mejorar mi futuro, dejar de
estar pensando en el “debería…” y centrarse más en “he hecho…”. Utiliza tus
habilidades artísticas para establecer rutinas positivas y productivas en tu
día a día que te permita crecer y desarrollarte, expresar realmente quien eres
sin meterte bajo el paraguas de “ser especial”, no te hace falta, seguro que
siendo tu mimo vas a enamorar.

El objetivo final es entender que, para ser tú mismo, no es
necesario la atención de los demás, confiando en tus fortalezas es suficiente
para encontrar el equilibrio interior que tanto ansías.

Espero que os guste y os haga reflexionar.

Gracias por haber llegado leyéndome hasta el final.

Recuerda, sonríe smiley