El pasado mes de diciembre, previo a las fiestas navideñas,
tuve la oportunidad de participar en una dinámica
con caballos
y un grupo de personas que me hizo reflexionar muchos aspectos
que me gustaría compartir con todos.

Durante la dinámica trabajamos diferentes aspectos tanto
individuales como colectivos y, tengo que deciros que, a pesar de no conocernos
previamente ninguno de los participantes, a través de las dos coaches
profesionales que la impartieron, conseguimos generar una fantástica dinámica
de grupo.

Realmente mi primer contacto físico con los caballos que
teníamos para realizar la dinámica me causó un gran respeto, estaba delante de
unos animales mágicos que te hacen aflorar en tu interior una espiral de
emociones y sentimientos. Mi conexión con ellos fue brutal, me dediqué a
observar a cada uno de ellos y aprender el mensaje que me estaban trasladando
con sus movimientos. De esta manera entendí como eran cada uno de ellos, pude
entender cómo se relacionaban con nosotros y entre ellos y eso me permitió
comprenderlos mejor. Esta situación me hizo reflexionar la importancia de la observación cuando estamos frente a las
personas, la gran información que nos traslada el cuerpo, la famosa
comunicación no verbal, y la potencia que tiene el saber interpretarla. Pensé
en las veces que, por mi profesión, he visto a responsables de personas con una
carencia absoluta en observar su entorno, las personas o equipos de trabajo que
tienen que dirigir o liderar y los conflictos que les ha comportado. En mi
opinión y por la experiencia vivida a lo largo de mi experiencia profesional,
considero a la observación una competencia fundamental de toda persona que
gestiona o lidera personas.

Otro de los aspectos que trabajamos fue una dinámica grupal
en la que pudimos trabajar de manera conjunta y a nivel individual nuestro
propio liderazgo. De esta dinámica que, debo de reconocer, me encantó el
resultado en mi persona, me permitió también reflexionar posteriormente con
otro de los aspectos que también destaco mucho, es la actitud de las personas frente a los inconvenientes del día a día.
Esta dinámica me permitió observar como frente a un inconveniente las personas
reaccionaban de diferente manera, mientras unas intentaban utilizando todos sus
recursos disponibles para conseguir los objetivos grupales de la dinámica
otros, por el contrario, al ver la dificultad que conllevaba la acción con el
caballo desisten y buscan una explicación lógica de su limitación a la hora de
realizar la acción encomendada. De esta reflexión destaco mucho la importancia
de la perseverancia de las personas,
cualidad que, al igual que la anterior, la considero necesaria para el
desarrollo personal y profesional de las personas, la perseverancia frente a
los objetivos nos permitirá avanzar, enfrentarnos a los problemas y salir de
nuestra área de confort, en definitiva crecer y desarrollarnos.

Espero que os haya gustado mi experiencia con los caballos y
os haya generado interés por pasar por ella, gracias a las coaches Inés Horcas
y Montse Rotllant que me han permitido vivirla e inspirado este post.

Team Building con
Caballos

“Horse Experience”

https://rotllantcoaching.com/2017/01/05/team-building/#content-wrapper

Gracias por tu tiempo y haber llegado leyéndome hasta el
final.

Recuerda, sonríe smiley